De nuevo estamos en la playa pero aún no la hemos visto, ¿por qué?.
Pues nos hemos permitido un lujo asiático , alquilando una villa con piscina privada para tres días, y de aquí no nos sacan ni con palancas.
Para el desayuno lo pides a una hora,y viene dos personas y te lo preparan en la cocina de la villa.
Y como un video vale mas que 1000 fotos.